La duración de la batería es un factor muy importante a la hora de utilizar un cigarrillo electrónico. Aunque las baterías de ión-litio han supuesto un gran paso adelante respecto a sus antecesoras de usar y tirar, también pueden acabarse rápidamente si no se cuida de ellas adecuadamente. Los precios de las baterías de los cigarrillos electrónicos generalmente no son caros, pero al tener que comprar regularmente claromizadores y e-líquidos, los costos podrán aumentar más rápido de lo que podrías imaginar en un primer momento. Afortunadamente, hay algunas cosas que puedes hacer para asegurarte de aprovechar al máximo tu batería antes de tener que sustituirla por otra nueva.

1. Utiliza tu e-cigarrillo con asiduidad

 Al igual que las baterías de ión-litio de tu teléfono móvil o de tu iPod, las baterías de los cigarrillos electrónicos están diseñadas para que se utilicen de forma habitual. Cuanto más uses tu batería, con mayor facilidad transmitirá la energía, aumentando tanto su eficiencia como su vida útil. Piensa en ella como si fuera un deportista que necesita hacer ejercicio regularmente para mantenerse en un “estado óptimo”. No tienes que utilizar tu cigarrillo electrónico todos los días, pero dejarlo de usar durante largos periodos de tiempo tendrá sin duda efectos negativos en su rendimiento.

2. Evita que tu batería se descargue completamente

La mayoría de los kits de iniciación de los e-cigarrillos incluyen al menos dos baterías, permitiendo a los usuarios utilizar una u otra según lo necesiten. Lo que no saben la mayoría de los novatos es que no deberían esperar hasta que la punta de luz LED de la batería empiece a parpadear, lo que indica que la batería necesita recargarse. Esperar hasta que la batería esté completamente descargada reducirá su vida y aumentará el tiempo que necesita para cargarse. Piensa en tu batería como si fuera un vehículo –es mucho más fácil mover un coche mientras está todavía en funcionamiento que ponerlo en marcha cuando está totalmente parado. El mismo principio se puede aplicar a la batería de tu cigarrillo electrónico. Cuando está completamente vacía, tiene que trabajar el doble para recargarse, lo que tiene consecuencias a largo plazo. La mayoría de los vapeadores experimentados recomiendan poner a cargar la batería cuando te des cuenta de que ha bajado la cantidad de vapor que produce tu e-cigarrillo.

3. Protege tu batería tanto como puedas

 Probablemente nunca te hayas parado a pensar demasiado en ella, pero incluso llevar la batería de tu e-cigarrillo en tu bolsillo puede dañarla. El polvo y la suciedad que hay en los bolsillos puede introducirse fácilmente dentro de cualquiera de sus pequeños orificios y hacer que su botón no funcione bien o evitar que el aire fluya fácilmente a través de ella. Lo mejor sería que transportaras tus baterías en una caja portátil especializada o simplemente protegidas en una cajita, pero al menos asegúrate siempre que tus bolsillos están limpios antes de introducir en ellos tus e-cigarrillos. Mantener las baterías en un lugar donde hace mucho calor también puede disminuir su vida útil y causar un serio daño, por lo que si se te olvida dentro de un coche en un día caluroso, no seas perezoso, levántate de la silla y ve a buscarlo.

Aunque los e-cigarrillos son muy resistentes,  es conveniente intentar evitar que se den golpes fuertes. Los impactos graves pueden desplazar los componentes internos del cigarrillo electrónico, hacer que la batería se active al azar o provocar que no se encienda en absoluto.

Otra cosa con la que tienes que tener cuidado cuando utilices baterías automáticas es con el e-líquido que tienen dentro. Incluso una pequeña gota que se derrame dentro de la batería puede ser suficiente para crear un cortocircuito, estropeándola totalmente.

4. Desenroscar el claromizador

 Pocos usuarios de cigarrillos electrónicos saben que incluso cuando no estés vapeando activamente, si el claromizador está conectado a la batería, este está drenándola lentamente. Desconectar el claromizadorr cuando no estés utilizando tu dispositivo durante largos periodos de tiempo aumenta el tiempo de espera entre recargas, aumentando así finalmente la vida de la batería.

5. Desenchufa las baterías después de cargarlas

 Una vez que la batería esté totalmente cargada, según te señalará la luz LED de tu cargador USB o tu adaptador de pared cuando se ponga en verde, es recomendable que la desenchufes para evitar que se cargue demasiado, algo que también puede sobrecargar el dispositivo y reducir su vida útil. Dejar las baterías cargándose toda la noche puede parecer algo muy cómodo, pero no es algo recomendable.

6. Limpia tus baterías regularmente

Cuando compras tu primera batería, está totalmente brillante y nueva, pero en poco tiempo, la rosca que la conecta con el claromizador se llenará de polvo y suciedad. Pequeñas cantidades de e-líquido pueden salirse del claromizador y, aunque no lleguen a la batería, pueden causar diversos tipos de problemas a tu dispositivo. Los dos pequeños agujeros de refrigeración que se encuentran debajo del cableado pueden obstruirse, haciendo que sea más difícil dar caladas con tus e-cigarrillos y, finalmente, esto provocará que dejen de funcionar. Para mantener tu batería en buen estado, es recomendable que la limpies a menudo con un palillo de algodón para los oídos o con un kleenex.

7. No enrosque demasiado fuerte el claromizador con la batería

 Si enroscas con mucha fuerza tu claromizador con la batería, el muelle que está en la rosca y hace la conexión entre las dos piezas puede meterse hacia dentro de la batería y esto hace que no funcione correctamente.

Si sigues todos estos trucos, te asegurarás de que tu batería permanezca en unas condiciones óptimas de funcionamiento durante más tiempo. La mayoría de los fabricantes afirman que sus unidades pueden funcionar durante aproximadamente 300 ciclos de carga y descarga, después de los cuales tendrás que reemplazarlas por otras nuevas.